Mostrando entradas con la etiqueta bueno o malo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bueno o malo. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de octubre de 2012

¿BUENO O MALO?... YA VEREMOS...

 

¿SENDERO A LA GLORIA O AUTOPISTA AL INFIERNO?

 

Los caminos de la vida son muy tortuosos y ello no sólo implica que estén plagados de curvas sino que muchas veces, incluso, son solapados y sibilinos, sus señales están equivocadas y nos confunden. En ocasiones, circulando por la ancha autopista del éxito desembocamos en el empinado terraplén de la derrota.  Sin embargo, en otras, tras trepar por el escarpado sendero del fracaso, acabamos coronando la cima de la dulce victoria.
Pero amigos, el camino es largo. Nos encontraremos autovias y caminos de cabras; vías rápidas y direcciones prohibidas; tendremos que pagar algún peaje y, a veces, quizá logremos tomar algún atajo pero...¿por dónde ganaremos tiempo y en cual pincharemos?
A priori nunca lo sabremos...¿bueno o malo?¡ya veremos!...

Xi'an (China). Cuentan los ancianos que en una pequeña aldea una vez vivió un campesino tan pobre como sabio que sobrevivía, junto a su hijo, de los escasos frutos que un exiguo trozo de tierra les proporcionaba.
Una fría mañana invernal llegó ante él su hijo que, desesperado, gritaba: "Padre ¡que desgracia! se nos ha escapado nuestro único caballo!", a lo que su sabio progenitor, impasible, le respondió: "¿Desgracia? no sabemos... bueno o malo, ya veremos".

Días más tarde, vieron como su caballo regresaba al establo acompañado de otro, ante lo cual, el hijo gritó con júblio: "Padre ¡que suerte! ahora tendremos dos caballos para trabajar la tierra!",  a lo que el padre repuso: "¿Suerte? no sabemos... bueno o malo, ya veremos"
.
Meses más tarde el nuevo caballo, que había resultado ser demasiado brioso, derribó a tierra al hijo del campesino, fracturándose éste una pierna en la caída. Hallándose convaleciente con la pierna entablillada, contínuamente se lamentaba: "Padre ¡que desgracia! No puedo trabajar". Pero el campesino sólo respondía: "¿Desgracia? no sabemos... bueno o malo, ya veremos".

Esos días, los enviados del emperador pasaron por la aldea reclutando a todos los jóvenes para luchar en la guerra. Pero dado el estado en que se encontraba, el hijo del campesino no fue enrolado. Contento decía "Padre ¡que suerte! no he tenido que ir a luchar y, cuando sane, podré trabajar". A lo que el padre respondió: "¿Suerte? no sabemos... bueno o malo, ya veremos"...

Ni los éxitos son eternos ni tampoco los fracasos duran para siempre.

¡¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!!


"Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol; no vaya a ser la sombra de un pigmeo".
 Friedrich von Hardenberg (1772-1801). Poeta y filósofo alemán
.
«En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira», Ramón de Campoamor