TODOS LOS COMIENZOS TIENEN SU ENCANTO...
Si, amigos, todos, todos...
Aldershot (Hampshire, England), 1894. Lily Harvey había triunfado como cantante de music-hall. Su esposo, alcohólico, la había abandonado dejándola sola con sus dos hijos de corta edad. Aquejada de problemas de salud mental, su voz comenzó a sufrir las consecuencias. Un día, en una actuación, su voz acabó quebrándose en escena. Con el teatro a rebosar y ante la tensión del suceso, el empresario teatral quiso remediar la situación, ocurriéndosele tan sólo sacar a escena a Charlie, el pequeño hijo de Lily de apenas cinco años. El niño, de forma genial, comenzó a cantar la misma pieza que, segundos antes, interpretaba su madre, imitándola tan a la perfección que simuló, incluso, el quebranto de voz en la misma nota que lo había sufrido Lily.
El público reaccionó fascinado y con grandes carcajadas.
Estos fueron los primeros de los millones de aplausos que recibiría, durante décadas, el genial Charles Chaplin. Éste fué su debut.
Y éste, el nuestro.
¡¡FELIZ (PRIMER) LUNES Y FELIZ SEMANA!!
"Hay que tener fé en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aún cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo". Charles Chaplin
