lunes, 23 de diciembre de 2013

 UN PRESENTE YA PASADO


¡Variopinta Navidad! A algunos gusta; otros, cada uno por sus motivos, la detestan; pero CASI, CASI, todos la celebran. Eso sí, cada uno a su modo.
En Noruega, sacando las escobas a la calle. En Ucrania, decorando los árboles con telarañas. En la República Checa, lanzando las mujeres solteras sus zapatos hacia atrás y estos, según caigan, a modo de Roberto Brasero del amor, les pronostican sus romances para el año entrante. En Venezuela, sacando los patines a la calle para trasportarse sobre ellos a Misa. En Yugoslavia, los niños,  atando (sí, atando) a su madre y la semana siguiente a su padre. En Groenlandia, comiendo la carne cruda de un ave que han tenido durante meses enterrada debajo de una piedra y enrollada con una piel de foca, (dicen que huele a roquefort añejo). En Japón, comiendo pollo del Kentucky Fried Chicken (KFC) - que hace 40 años, los de la multinacional del pollo, hicieron un lío a los nipones haciéndoles creer que su comida servida en cartoncitos con ilustraciones navideñas era el más típico de los manjares de estas fiestas-.
Y en Italia la famosa bruja Befana y el celebérrimo Panetone....
Italia, Belle Époque. Navidad. Siguiendo la costumbre de intercambiar entre familiares y amigos el mencionado Panetone, pan dulce navideño, Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini, más conocido como Giacomo Puccini, archifamoso compositor de óperas como Turandot,  La Bohème o Tosca, dio instrucciones al servicio de realizar el envío de varias unidades a sus allegados.

Al repasar la lista de los envíos, percibió con horror que uno de los presentes navideños había sido remitido a su feroz enemigo y colérico director de orquesta Arturo Toscanini. No queriendo quedar de calzonazos, de aquellos que envían dulces regalitos a sus adversarios por Navidad en plan blandengue, resolvió remitir a su antagonista Toscanini un telegrama urgente aclarando la situación, con el siguiente texto

 "PANETONE ENVIADO POR ERROR. STOP."

Su soberbio enemigo Toscanini, que sin ningún miramiento ni remilgo ya había dado buena cuenta del objeto de discordia, respondió por la misma vía y también con cuatro palabras:
"PANETONE COMIDO POR ERROR. STOP."

¡FELIZ LUNES Y FELIZ NAVIDAD!


"Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo; 
no sea que te chamusques a ti mismo".
William Shakespeare
"No hay nadie que no sea peligroso para alguien."
Marquesa de Sévigné

lunes, 16 de diciembre de 2013

DONDE MENOS SE ESPERA ... SALTA LA RANA Emoji



Todos los piratas tienen su mapa del tesoro que, aunque borroso y pintado en un húmedo papel, tiene claramente marcada una gran X: el punto al que deben dirigirse.  Y allí está, el cofre de las delicias, con sus monedas de oro sus diademas de diamantes y sus madejones de perlas.
Por suerte o por desgracia, la mayoría, piratas no somos. Y así andamos, sin mapa y sin la menor idea o sospecha del lugar donde se puede encontrar nuestro tesoro. Te puedes hartar de ir a las mejores fiestas, a las más concurridas cenas, a las reuniones más prometedoras, a los enlaces de amigos y vecinos, pero nada. Todo lleno de sapos y ninguna rana. Y sin embargo un día, mientras compras a escondidas un cd de Camela en una gasolinera de carretera, en mitad de un páramo de la provincia de Ciudad Real, ahí aparece, sin esperarlo: tu rana. Tu tesoro.
Así pues, sigue la máxima de aquella sabía que dice: ¡ve siempre ideal; nunca sabes con quien te vas e encontrar!
Siempre puede haber una joya en mitad del barro y un gran genio en mitad de una clase del parvulario...

Brunswick (Alemania), 1784.  Herr Büttner, maestro de una pequeña y humilde escuela rural, se encontraba  un día fatigado por el barullo que realizaban sus alumnos de siete años en clase. Con el fin de mantenerlos entretenidos, se le ocurrió la treta de encargarles resolver un problema: una tarea mecánica pero pesada y laboriosa que calculaba, por su dificultad, que los mantendría ocupados al menos media hora.
El problema consistía en sumar todos los números del 1 al 100 y levantar la mano cuando tuvieran el resultado total. El profesor enunció la tarea y se sentó relajado a esperar. Pero su descanso duró poco: inmediatamente un alumno levantó la mano. Se trataba del pequeño Carl, un niño muy respetuoso hijo de una de las familias más humildes de la localidad.

-"Dime" - inquirió el maestro mirando al niño.
-"Ya está, Herr Büttner" -respondió el pequeño alumno-. "El resultado es 5.050".

El maestro no daba crédito a lo que oía: la respuesta era del todo correcta y al alumno sólo le había llevado dársela escasamente un minuto.
-"¿Conocías ya el problema y el resultado?" -preguntó.
-"No, maestro, lo acabo de calcular".
El resto de los alumnos estaban boquiabiertos y el maestro, desconcentrado, le dijo:
- "Puedes venir a mi mesa y explicarnos a todos como lo has hecho".
El pequeño se dirigió hacía la pizarra sin el papel del ejercicio y, sin darle mas importancia, escribió en la pizarra: 1 + 2 + 3 + 4 + (...)+ 97 + 98 + 99 +100.

- "Esto es lo que hice: He sumado el primero y el último números, 1 más 100; esa suma resulta 101. Después sumé el segundo y el penúltimo números, 2  más 99, que da también 101. Al realizar la tercera pareja y ver que sumaba lo  mismo, y así sucesivamente, y ver que salían 50 parejas, sólo tuve que calcular que 101, 50 veces resultaba 5050."
Evidentemente este no era un niño cualquiera: esto ocurrió cuando, el que llegaría a ser el gran matemático Carl Friedrich Gauss, era un simple escolar de siete años,  hijo de una paupérrima familia campesina.

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"No te asuste naufragar que el tesoro que buscamos, capitán, 
no está en el seno del puerto sino en el fondo del mar."
León Felipe
  "A veces uno realiza un hallazgo cuando no lo está buscando."
Alexander Fleming

lunes, 9 de diciembre de 2013

TUTTI CONTENTI 

Hay quienes lo traen de serie, desde antes de la cuna: el primer satisfecho yo, el segundo yo y después yo. ¿Les viene a la mente alguna cara?

Sin embargo, hay quien tiene el ¿defecto? ¿lacra? ¿problema? ¿costumbre? ¿necesidad? ¿vicio insano? ¿vicio sano? ¿virtud? de intentar, a cada paso que dan, con cada ficha que mueven, agradar, satisfacer y dejar contento a todo bicho viviente. La cuestión es complicada de bigotes ¡que difícil tarea dejar a tutti contenti! En estos casos unos quedan conformes, otros cabreados, algunos ni frío ni calor pero el que con certeza queda con un berrinche de campeonato es usted, pobre alma cándida y conciliadora que sólo intentaba agradar y templar gaitas.

Quizá el secreto sea quedar uno razonablemente contento sin pisar ningún callo ajeno y, si aun así alguien se queja de dolor de pie y le echa a usted la culpa, que analice si no será que él solito se ha comprado unos zapatos de una talla inferior a la suya. Y usted, para variar, tan fresco e indemne.

Y es que CASI nunca llueve a gusto de todos. A veces sí...

Zona Euro. Actualmente. Un estresado urbanita decide relajar el cuerpo y el espíritu, para lo cual elige pasar un puñadito de días en un bonito y soleado pueblo de la campiña. Dicho y hecho. Se traslada a una pintoresca y pequeña localidad rústica donde se ubica un cómodo y tranquilo hotelito rural. Una vez en la recepción verifica con el propietario del alojamiento el precio, que resulta ascender a 50 euros por persona y noche.

"Perfecto, entonces. Dado que me quedaré 10 días, le abono por adelantado. Tenga usted: 500 euros".

Encantado de cobrar, el hotelero se dirige, billete de 500 en mano, hacía la caja cuando aparece por allí el carnicero:

"Amigo, ¡que a punto llego!. ¡Mira! los 500 euros que me debías de la cuenta del hotel en la carnicería". 
Sale así el carnicero, guardando en la cartera el billete de 50 decenas de euros, cuando se topa con su vecino, vendedor de piensos para el ganado.

"Vecino, ¡que a punto nos vemos!. Que bien, los 500 euros que me debías".

Se dispone el vendedor de piensos a pasear por la calle mayor para ir a recoger al niño a la escuela, a la vez que guarda en la billetera el celebrado billete de 500 euros, cuando en una esquina se encuentra con la señora meretriz del pueblo :

"Don Piensos, ¡que alegría volver a verle!. Y que bien dispuesto con el billete de 500 euros, que me debe por mis servicios, en ristre, ." 

Y así, feliz de haber cobrado por sus atenciones profesionales, -y muy buena y diligente pagadora que era-, la señora meretriz se encaminó hacía el hotel a abonar los 500 euros que debía a nuestro conocido, el hotelero, por las habitaciones alquiladas y pendientes aún de pago.

El hotelero ingresó en caja su billete sin saber que, con ese único billete de 500 euros y en cuestión de sólo media hora, había cobrado todo el pueblo. Sólo 500 euros y ¡Tutti Contenti!

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!
"No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo".
Bill Cosby

"Agradar cuando se recaudan impuestos y ser sabio cuando se ama son virtudes que no han sido concedidas a los hombres".
Edmund Burke

"Quien mucho agrada, desagrada".
Clarice Lispector

lunes, 2 de diciembre de 2013

HAY HONORES QUE MATAN  

 

Hay amores que matan. Sí. Todos conocemos alguno. Y honores que suavemente acaban también por aniquilarte. Por ejemplo:
Aniquilarte el bolsillo. Que te invitan a la boda; que solo vas tú porque es muy reducida y en Hawai. ¡Oh, que honor!. Honor que te sale por varios billetes de avión, habitación doble de uso individual, regalito especial, -¡que sólo vas tu...!-, taxi, traje...y, en definitiva, te aburres como un mono porque sólo vas tú...¡Oh que honor!
Que eres mi mejor amigo y te hago padrino de mi hijo. ¡Oh que honor! Regalo de Reyes, del padrino; regalo de cumpleaños, del padrino; mamá quiero una moto,....¡pues pídesela al padrino!. ¡Oh que honor!
Aniquilarte sentimentalmente. Como el sempiterno admirado que te encanta, y que te ignora, eso sí diciéndote "eres tan buena persona, que voy a terminar haciéndote daño. Te mereces algo mejor." ¡Oh que honor!
aniquilarte en el estricto sentido de la palabra: es decir, acabar con tu vida. Que eres una eminencia científica, te voy hacer Lord ¡Oh que honor!. Y verán las perniciosas consecuencias...

Cambridge, 1937. El neozelandés Ernest Rutherford, uno de los padres de la física atómica, dedicado en cuerpo y alma durante décadas al estudio de esta disciplina, había obtenido en 1908 un merecidísimo Premio Nobel de Química en reconocimiento a sus investigaciones relativas a la desintegración de los elementos. Por éstos y similares méritos propios, (que han llevado a muchos a considerarle uno de los mayores científicos de todos los tiempos), se le habían concedido los títulos de Sir (1914) y de Lord Rutherford of Nelson (1931), primer barón Rutherford, por mencionar una pequeña muestra de los galardones, dignidades y condecoraciones recibidas.

Pero, a pesar de todos los rimbombantes títulos y reconocimientos obtenidos, él era una persona de carácter afable y jovial, de complexión robusta y voz potente (dicen que le era imposible susurrar), apreciado personalmente por sus alumnos del Cavendish Laboratory (Universidad de Cambridge) que lo percibían como alguien fuerte, generoso, cercano y accesible. Sus colegas  y discípulos le apodaban "el cocodrilo" porque, al igual que éste animal, no podía girar la cabeza hacia atrás sino siempre avanzar hacia adelante con su fuerza  Pero él se consideraba a sí mismo un  físico sencillo.

Y fué, precisamente, su elevación a la nobleza, no buscada por él, la causante de un final prematuro. Tras haber realizado tareas de poda en su jardín, Rutherford se sintió indispuesto y acudió al hospital Evelyn Nursing Home aquejado de fuertes dolores abdominales. Sin embargo, no había en el hospital ni en la localidad, ni en todo el condado un doctor en medicina habilitado para atender a la nobleza, dado que el protocolo aun vigente en la época, parece que exigía para tocar a un lord que el médico gozase de la misma dignidad nobiliaria. Por tanto, los médicos presentes no podían diagnosticarle ni inyectarle sustancia ninguna, únicamente administrarle calmantes por vía oral. Por ello, se mandó llamar a Sir Thomas Peel Dunhill, a la sazón médico real que se hallaba en Londres.

Veinte horas más tarde hizo su entrada el Sir doctor. El diagnóstico no fue complicado: se trataba de una antigua y pequeña hernia umbilical. La dolencia no era mortal de necesidad pero requería una rápida intervención quirúrgica, a la cual procedieron. Y he aquí que por el trascurso de tantas horas de espera de un médico noble, el problema se había agravado: la hernia se había estrangulado y el tejido intestinal se había necrosado y las consecuencias fueron fatales. El 19 de octubre de 1937 fallecía Lord Rutherford of Nelson, inhumado con todos los honores en la Abadía de Westminster junto con otros dos grandes de la ciencia británica: Newton y Kelvin.

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"Vuestro honor no lo constituirá vuestro origen, sino vuestro fin".
Friedrich Wilhelm Nietzsche.
"Ambiciona honor, no honores".
Rabindranath Tagore

lunes, 25 de noviembre de 2013

"MUJER BLANCA, SOLTERA..."

A simple vista podria parecer que los grandes plagios se cuecen y dirimen entre mastodónticas y multimillonarias empresas, en pleitos como Apple vs. Beatles, Inditex vs. Louboutin, Google vs. muchos, y otros litigios gigantes del panorama empresarial internacional. Y, sin embargo, no; no es así. Los peores plagios, como en la película que dá título a la publicación de hoy, se producen día a día, en dosis individuales y en petit comitè.

¿No está usted harto? Sí, harto. Si no es usted muy egocéntrico, siempre hubiera pensado que de su modesto, aunque serrano, cuerpo y de su cacumen nadie podría sacar una musa obsesiva y repetitiva de la cual  copiar con detalle y avidez todo aquello que forma parte de su esencia y complementos: su pelo, su indumentaria, la forma de ponerse el sombrero, el pañuelo, sus planes de fin de semana y vacaciones varias, sus mechas, el nombre de su perro o, peor, el de su propio hijo, y los mas avezados su parte predilecta: copiarle sus proyectos y los productos de su inteligencia.

Pero no se preocupe, no hay motivo de alarma: le podrán copiar los zapatos; podrán intentar imitar su soltura, donaire y simpatía; podrán, incluso, hasta robarle las ideas pero nunca conseguirán quitarle su talento. Eso debió pensar Camille Saint Saëns....

París, segunda mitad del siglo XIX a primer cuarto del siglo XX. El compositor francés Charles Camille Saint Saëns (1835-1921) fué ganándose un merecido prestigio y una dilatada fama como compositor, director de orquesta, virtuoso intérprete pianista y genial organista, estimado crítico musical y profesor. Amigo de muchos y variados grandes músicos de la época, el mismísimo Franz Liszt lo elogió diciendo de él que era el mejor organista del mundo. 

Hombre de grandísimo y polifacético talento intelectual, desde muy niño practicó el estudio de la botánica, la geología, la arqueología, acústica, entomología e, incluso, ciencias ocultas. Matemático excelente, caricaturista, escritor y ferviente viajero, su paso a la historia se ha circunscrito mas bien, CASI en exclusiva a la categoría de compositor famoso, pero de aquellos conocidos sólo por los entendidos. 

Sus más destacadas obras son, probablemente, la ópera Sansón y Dalila  y El carnaval de los animales, cuyo fragmento El Cisne devino pieza muy célebre, ya en su día, al ser incluida por el coreógrafo ruso Michel Fokine, en el famosísimo espectáculo de ballet, debut de Anna Pavlova, La muerte del cisne

Relacionado con esta famosa pieza, sucedió en cierta ocasión  que un joven músico, admirador de la faceta de crítico musical de Saint Saëns, acudió  a éste a fin de que enjuiciase y evaluase la calidad de una de sus recientes obras. La composición resultó ser sólo un tosco plagio, un burdo calco de la pieza "El Cisne"  del  propio Saint Saëns, y el joven músico, bien un plagiador de gran cinismo y desfachatez, o bien un indolente y profundo ignorante.

Finalizada la interpretación de la pieza, el joven, con ganas de plantear varias cuestiones al ducho crítico,  comenzó preguntando:

-"¿Maestro, qué le ha parecido? ¿Como titularía mi composición?"

A lo que Saint Saëns respondió,  poniendo de manifiesto la descarada similitud con su pieza El Cisne pero sin inmutarse:

 -" Sin duda ninguna lo titularía ¡La Oca! "
 
¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

Un escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar” François-René de Chateaubriand (1768-1848)
No es de dónde sacas las cosas, es a dónde las llevas
 Jean-Luc Godard
Nada de mí es original. Soy la combinación de esfuerzos
de todos aquellos a los que he conocido
Chuck Palahniuk

lunes, 18 de noviembre de 2013

DULCE ESPERA 


¿Sabe usted esperar? ¿Quiere conseguir todo ya, a toda costa y coste? ¿O es capaz de darle tiempo al tiempo para conseguir obtener la fruta en el punto justo de maduración?

Ya lo dice el refranero popular "vísteme despacio que tengo prisa", que corre uno el riesgo de salir de casa con las etiquetas por fuera y un calcetín de cada color, darse cuenta en el ascensor y tener que volver a remediar el desatino. Resultado: ¡quince minutos tarde¡

"La paciencia es la madre de la ciencia."... y quizá del arte porque ¡imaginen que gran quebranto y desperdicio si Van Gogh hubiera perdido la paciencia, al no ver vendido ni uno sólo de sus cuadros, y hubiera dejado la pintura para dedicarse, por ejemplo, a la venta de tulipanes en el mercado de abastos!.

Veinte años estuvo esperando la fiel Penélope, teje de día desteje de noche, mortaja adelante mortaja atrás, pero al final de dos décadas de paciencia, por fin, apareció su Ullises.


Y de niño ¿fue usted impaciente? Nuestras reacciones durante la infancia suelen acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida...

1970 Universidad de Stanford. Palo Alto. (California. Estados Unidos). El psicólogo austriaco afincado en América Walter Mischel y su colega Ebbe B. Ebbesen decidieron estudiar en profundidad la importancia del control de los estímulos y alicientes y de la recompensa retardada a los personas para la consecución de éxitos tanto en el campo social, como emocional y académico.

Para ello, diseñaron un curioso experimento longitudinal, es decir, realizaron pruebas en individuos y controlaron su evolución y conclusiones dilatadas  en el tiempo y a largo plazo.

La prueba, inicial tuvo lugar en la Bing Nursery School de la Universidad de Stanford y se denominó "Experimento del Marshmallow" (sí, esas nubecitas dulces que todos conocemos). Consistió en aislar durante quince minutos a niños de cuatro a seis años individualmente en una sala en la que sólo había una mesa y una silla. Encima de la mesa depositaban una rica nubecita y al niño se le explicaba que, si no se la comía hasta el regreso del cuidador, obtendría como recompensa otro Marshmallow, es decir, dos en total en lugar de uno,

Observados discretamente, algunos de los pequeños se tapaban los ojos, otros tamborileaban con los dedos para no lanzarse sobre el dulce, otros lo acariciaban como si fuera un gatito y otros saltaron como un resorte a comerse de inmediato la golosina..

De todos los niños objeto del análisis, únicamente una tercera parte consiguió esperar para obtener su premio.

El resto del experimento consistió en realizar un seguimiento de los individuos hasta catorce años después de la primera prueba, obteniendo llamativas conclusiones:

Los niños impacientes que se comieron la golosina de inmediato tuvieron en el futuro más problemas psicológicos, su carácter se mostró obcecado e indeciso, poco sociable y con tendencia a la frustración y a la carencia de autoestima.

Sin embargo, los niños pacientes que resistieron hasta la llegada del cuidador para comerse la
chuchería, se revelaron como perseverantes, de ideas y objetivos claros, determinados para afrontar adversidades, de resultados académicos brillantes, resolutivos ante los conflictos y socialmente hábiles.

La conclusión principal del estudio resultó ser la demostración de que aquellos que consiguen dominar su voluntad, aplazando las posibles gratificaciones, tienen mucho más éxito en CASI todos los ámbitos de su vida debido a su perseverancia y su capacidad de mantener una disciplina, rasgos que les facilitan la obtención de sus objetivos y metas y que se revelan como base fundamental para obtener el éxito.

Y usted ¿se hubiera comido el Marshmallow?

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces".
Jean Jacques Rousseau
"El mejor fuego no es el que se enciende rapidamente".
Geroge Elliot
"La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor"
Proverbio tibetano
"Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por tener paciencia que cualquier otro talento"
Isaac Newton

*Si tienen paciencia, tres minutos más y quieren deleitarse con las deliciosas reacciones de los niños les recomiendo este vídeo (no hace falta tener el altavoz encendido, si no lo desean; las imágenes hablan por si solas).



lunes, 11 de noviembre de 2013

SCHADENFREUDE

SCHADENFREUDE


Hay sentimientos que, para ser expresados en nuestra propia lengua, son necesarias un mínimo de diez o quince palabras. Sin embargo, otras lenguas, -quizá por el carácter y la idiosincrasia propia de los pueblos que las hablan- , pueden describirlos con precisión con un único término. Yo adoro conocer estas específicas palabras..  

Por ejemplo: existe la envidia, común y traducible a tantas y tantas lenguas; pero hay un concepto que va más allá y la supera con creces, que en nuestro idioma no tiene traducción unívoca. Es ese retorcido y germánico Schadenfreude ¿lo conocen?  

Schadenfreude (pronunciar ˈʃaːdn̩ˌfʀɔɪ̯də) es una morbosa manera de disfrutar de la desgracia ajena. 

No es que quisiera usted llevar el vestido más bonito en una fiesta; es que quiere que a su amiga, que sí lo lleva, se le estallen las costuras y se quede frente a todos en paños menores. Schadenfreude
No es que quisiera usted que le dieran el puesto de ese tipo inteligente y simpático, que es también su jefe en el trabajo; es que quiere que a él le despidan y verlo "desfilar"; y si además usted recoge de ello algún fruto... ¡miel sobre hojuelas! Schadenfreude.

No es que quiera usted adelgazar un par de kilitos; es que disfrutaría viendo  que todas  sus "amigas" engordan diez cada una. Schadenfreude.

De antiguo viene el concepto. Pero ya lo dijo Arthur Schopenhauer: Neid zu fühlen ist menschlich, Schadenfreude zu genießen teuflisch  (Sentir envidia es humano, gozar de la Schadenfreude es perverso).

Dicen los estudiosos de las lenguas que el término Schadenfreude es germánico y exclusivo de esta lengua, pero, ¿a que, mirando a su alrededor, alguno de sus conocidos parece tener algún abuelo del mismísimo Düsseldorf?

En cualquier momento. En cualquier lugar del mundo (siempre y en todas partes hay serpientes y luciérnagas). Relata una antigua y sabia fábula que una fría y escurridiza serpiente comenzó a perseguir a una luminosa luciérnaga. La luciérnaga, ágil, se retiró del camino de la serpiente y huyó lejos pero el ofídio, rápido, no desistió y prosiguió su persecución para intentar atrapar al atracivo coleóptero.
Tres días pasó el insecto de luz huyendo y tres días prosiguió insistente la serpiente su persecución, sin cejar en el empeño de apresarlo. Tras este tiempo la luciérnaga exhausta, que no entendía el motivo de tan férrea persecución por más que cavilaba y cavilaba sobre las posibles causas, se detuvo y plantó cara a su perseguidora:

-"¿Podría hacerte tres preguntas?"
La serpiente, taimada, respondió:
- "No tengo por costumbre conceder este privilegio a mis presas pero, dado que voy a devorarte, ¡pregunta!".
-“¿Pertenezco, acaso, a tu cadena alimenticia?”-  cuestionó nuestra luciérnaga.
“No, no”- contestó la serpiente.
“¿Te he hecho alguna vez algún mal?” - dijo la luciérnaga.
“No, no claro que no”, - volvió a responder la serpiente.
“Entonces, ¿cual es tu motivo para insistir tanto en querer acabar conmigo?”
 “Es que yo me paso el día arrastrándome y tú ... ¡no soporto verte brillar!”

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"Si hubiera un solo hombre inmortal sería asesinado por los envidiosos."
Chumy Chúmez (1927-2003) Humorista gráfico y escritor español.
"Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar"
Proverbio Alemán

"No ser amados es una simple desventura; la verdadera desgracia es no amar."
Albert Camús

domingo, 3 de noviembre de 2013

CASI EN EL CASINO


Ni calvo ni con tres pelucas. Ni es ecuánime pensar que la hierba es siempre más verde en el campo de vecino, ni tampoco es sensato divisar sin ayuda de lupa la más diminuta paja en ojo ajeno, cuando nosotros llevamos una viga en el nuestro que no nos deja ni pestañear.

A veces aplicamos la ley del embudo o perdemos la perspectiva y juzgamos con excesiva severidad comportamientos ajenos que no son más que el espejo de los nuestros propios. Sería sano examinarnos antes de hablar, que como canta alguna colombiana "siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo...".

Finales S.XX. Marbella. España. El que, -tras infructuosos esfuerzos por sacar adelante estudios de ingeniería agronómica, económicas y derecho-, había llegado a ser un galán del cine y teatro español de los años 60 y 70 , Juan Luis Galiardo, había recuperado su puesto de relevancia dentro del panorama de las tablas y el séptimo arte español.
Después de haber sido uno de los galanes de moda durante dos décadas, trabajado con directores como Saura y habiendo gozado de parejas cinematográficas como la gran Sofia Loren, Galiardo había pasado una temporada en Centroamérica interpretando culebrones de segunda fila y películas de Serie B, en cuyos cástings constaba, para no dañar su buena reputación, con el pintoresco nombre de John Galli. Sin embargo, mediada la década de los 80 había vuelto a establecerse en España y a trabajar en producciones de calidad con los directores patrios de más prestigio.

 Juan Luis seguía manteniendo tanto su inigualable carácter, -mixtura, a la vez, de espontáneo, cariñoso, sensato, sincero, impredecible, explosivo, histriónico, ...-,  como su existencia de vividor un poco trastornado, que siempre le habían caracterizado.

Este perfil le había llevado a la ludopatía pero también, en un arranque de sensatez, a solicitar ante la autoridad competente la denegación de su entrada en los casinos de juego españoles, para evitar con ello los perniciosos resultados de las eventuales tentaciones que le pudieran asaltar y que, de hecho, le asaltaban de vez en cuando.

Cuentan algunos de sus colegas que, en una ocasión en que se hallaba en Marbella, localidad en la que se encontraba por motivos profesionales junto a otros actores españoles, sintió la debilidad de marchar un ratito al CASIno pero, siendo conocedor de la autolimitación de entrada que él mismo se había  impuesto, urdió una treta para burlarla, birlando el DNI a uno de sus compañeros, en concreto a Pepe Sancho, el cual de momento no se dió cuenta de la sustracción.

Personado en el CASIno entregó su "nueva" documentación, tratando de enseñar más bien poco la cara, a la persona que se encontraba controlando los accesos, quien, rápidamente reconoció la verdadera identidad del actor y le dirigió espontáneo estas palabras:

- "Disculpe, caballero usted tiene limitación de acceso a CASInos y no puede pasar,  a la sala de juego",
 A lo que Galiardo contestó insistiendo muy seguro que él podía pasar y que era el actor Pepe Sancho. Entonces el empleado divertido le replicó:
 - "Perdón, usted es el señor Galiardo y tiene prohibida la entrada. Y si dice usted que es el  señor Pepe Sancho se queda en la puerta también, porque él tiene prohibida la entrada por el mismo motivo".

Se cuenta, asímismo, que Juan Luis Galiardo volvió al hotel indignado en busca del dueño del DNI, Pepe Sancho,  y al encontrarlo se le encaró como un basilisco, increpándolo diciendo:

- Pero Pepe, insensato, ¡qué estás haciendo con tu vida!

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

" Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo".
Refrán


"La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias".
André Maurois


"La vida es un juego de probabilidades terribles;si fuera una apuesta no intervendría en ella".
Tom Stoppard
 
 

lunes, 28 de octubre de 2013

"RAEREZAS"


Hoy me he levantado un poco friki y he decidido cotillear a mis vecinos haciendo zum desde mi ventana.

La del primero B estaba vociferando algo sobre unos gayumbos que había descambiado en una boutique.
El del segundo A, estaba bailando canciones de ritmo festivalero de su añeja colección de elepés mientras su hijo, que es un poco meloncete  y le ha salido un poco cultureta, reproducía en formato cederrón, una versión de la película "La dama y el vagamundo" en espanglish.
De repente me ha entrado un voraz apetito, pues he comenzado a olorosar el aroma de unas ricas almóndigas que alguien de mi edificio estaba cocinando. ¿Sería el okupa del segundo B?  ¿o el biministro del cuarto C?
 La del cuarto A, que quiere ser top-model, estaba midiendo, como cada mañana, su muslamen  culamen pechamen para ver si ya ha llegado a sus deseadas medidas. Ella sigue empeñada en conseguirlo, pero creo que en breve tirará  la toballa.
 El del quinto A, como es teletrabajador, aprovechaba para ver un partido de fútbol en la televisión, pero ha acabado apagando el aparato cuando ha visto un  paradón del portero del equipo contrario.

Los del ático C están de obrón. Debido a la inculturación que han experimentado durante los seis meses que pasaron en Japón, decidieron hacerse un jardín japonés en la terraza. Y no paran de hacer sudokus ¿Será que aún les dura el jet lag?...

Pero en fin, no crean que Casilda es gilí, ni que ha enloquecido porque le ha mordido un murciégalo o un crocodilo y por eso les cuenta este rollo macabeo.  Todas esas palabras que les han podido parecer erratas, desvaríos o simples invenciones aparecen (22ª edición 2001), o aparecerán en breve (23ª edición, prevista para octubre de 2014), -algunas para mi sorpresa y quizá la de ustedes-, recogidas en el elenco del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

Y es que, asín son las cosas, y asín se las hemos contado.

París, siglo XIX. Émile Maximilien Paul Littré (1801-1881), filósofo y eminente lexicógrafo francés, discípulo de Auguste Comte, había adquirido gran fama y prestigio por su vasta  y difundida obra Diccionario de la Lengua Francesa (más ampliamente conocido como el Littré).

Pero tanto deleite sentía Littré por tarea tan digna como la erudición y el estudio de la lengua francesa como por los impropios adúlteros devaneos y carnales escarceos a espaldas de su santa esposa.

En una ocasión, nuestro insigne lexicógrafo fué descubierto in fraganti  por su confiada consorte en el momento en que se hallaba con la criada en el propio lecho conyugal.
Su esposa, una delicada y sutil dama, le reprendió con flema:
"Émile, estoy sorprendida". 
Pero Littré, -genio y figura-, lexicógrafo en todo contexto y momento, sea de día o de noche, sea vestido o desnudo, le respondió:
"No, querida, tú lo que estás es asombrada. ¡El sorprendido soy yo!".

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"Las palabras elegantes no son sinceras. Las palabras sinceras no son elegantes".
LaoTsé
"Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo."
Miguel de Cervantes Saavedra.


* Pinchando sobre cada una de las palabras podrán encontrar su definición en el diccionario de la RAE.
* Con esta publicación Casilda Casi se suma a los homenajes realizados con ocasión del tricentenario de la Real Academia Española de la Lengua.



lunes, 21 de octubre de 2013

GIL E HIJAS


CASI todo el mundo tiene clara la autoría de algunos inventos y descubrimientos: Colón y su América, el doctor Fleming y su penicilina, Isaac Peral y su submarino, Singer y su máquina de coser, Levi Straus y su pantalón vaquero, Dom Pierre Pérignon y su champagne, King Camp Gillette y su maquinilla de afeitar, Jacob Schweppes y su tónica. O, al menos, si no se tiene claro CASI CASI se intuye.

No obstante, hay otros inventos, patentes, descubrimientos y hallazgos varios a los que, a pesar de su importancia en nuestro día a día, CASI nadie es capaz de asignar filiación. Al igual que del pobre y sufrido capitán Scott, ¿quien se acuerda de..... Vinton G. Cerf, Jan Koum, y  Brian Acton, Manuel Jalón, Enric Bernat, Franciscus (o Sylvius) de la Boe?. Y ello, a pesar de ser los ingeniosos hidalgos que nos regalaron esencias y presencias como las de internet (1969-1980-1994), Whatsapp (2009), la fregona (1956), el Chupa-Chups (1958) y la ginebra (1550).

Sin embargo, reza el dicho popular que todos tenemos en la vida nuestros quince minutos de gloria. Quince minutos que, para algunos, acaban reduciendose a minuto y medio y para otros, sin saberlo ni sospecharlo, se extienden siglos y siglos. Como le ocurrió a la familia Gil: padre e hijas.... ¿los conocen? apuesto a que sí. Hagan memoria....

Madrid. Siglo XVII Existía en la corte de Felipe III un fiscal del Consejo de la  Hacienda Real de nombre Baltasar Gil Imón de la Mota, que, junto con su mujer doña Leonor de la Vega, tenía tres descocadas hijas, de nombres Feliciana, Fabiana e Isabel. Las mozuelas gustaban de vestir de forma descarada actitud que se veía alentada por la anuencia de doña Leonor, su madre. No es maldad, sino sólo fidelidad a la verdad, describirlas como un trio de antiestéticas mozuelas que tenían fama de feuchas oficiales y que, a mayor abundamiento y para su mayor desgracia, eran más bien poco avispadillas.

Por aquel entonces fue publicada una pragmática, para frenar los hábitos de vestimenta cada vez más escandalosos de las féminas de la época, con el siguiente contenido:

"Prohibíase entre otras cosas, el uso de guardainfante por costoso,
superfluo y ocasionado a pecar; limitábase la cantidad de seda que
podía llevar una basquiña; no se consentía que las mujeres trajesen
verdugados en los zapatos y, en fin, mandábase que ninguna
daba pudiese llevar jubones descotados si no eran las que vivían de su cuerpo".
("Las Calles de Madrid" Pedro de Répide.)

El mismo día de promulgación de la norma, las procaces mozas, hijas de don Gil, salieron a pasear al Prado con su vestimenta habitual, sin respetar la prohibición publicada, por lo cual fueron detenidas por la guardia y trasladadas al domicilio paterno. A partir de aquel día, el recatado don Gil las obligó a vestir siempre, fueran donde fueran, hábitos de monja y, con la intención de tener controlada a tan desvergonzada prole, acudía a cualquier presentación, ceremonia, acto o fiesta de alto copete, siempre escoltando a los tres estafermos que tenia por hijas.

A pesar de sus flacas cualidades y de los ropajes poco invitadores, ellas mantenían viva la esperanza de que algún "pollo" cayera rendido a sus ocultos encantos en alguno de los múltiples eventos que,frecuentaban padre e hijas.

Sin embargo, estas señoritas, muchachas, jovenzuelas o "pollas", que era como se acostumbraba a llamar en la época a las jóvenes solteritas  (hoy en día sexta acepción del término de la Real Academia Española), eran esquivadas por los caballeretes disponibles, conocedores no sólo de la evidente fealdad externa de las tres "pollas", sino también de su poco gracejo y donosura intelectual.

Los habituales de las fiestas a las que acudían, al ver aproximarse al inseparable grupo de cuatro, solían exclamar: "¡Ahí llega Don Gil y sus pollas!"

Paulatinamente, los graciosillos y "puñetitas" de la Villa, comenzaron a apocopar la frase en una expresión más corta "Gil y Pollas" que, en poco tiempo, acabo siendo en todo el país sinónimo de persona corta de entendederas, torpe mental o alelado.

Quien le iba a decir al trio de callitos de las pollitas Gil Imón que hasta hoy en día, cinco siglos después, serían nombradas por quien más o quien menos CASI a diario.

Quien no las haya mentado alguna vez ¡que levante la mano!

PS. Se conserva en Madrid, aún hoy en día, una calle de nombre Gil Imón, junto a la Ronda de Segovia, homenaje a este fiscal del Consejo de Hacienda de la época de Felipe III, que habitaba en una de las casas de la calle de San Bernabé, en la cual falleció su contemporáneo y famoso Duque de Osuna .

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"Si la gloria viene después de la muerte, no tengo prisa".
Marco Valerio Marcial

"Los cheques de tus insultos no tienen fondos en el banco de mi ánimo".
Susanita (Mafalda) 

lunes, 14 de octubre de 2013


EmojiCICATERO Y CICATRIZ Emoji


Por poco patrimonio que se tenga, uno siempre es dueño de los propios silencios. Pero, por libre que uno sea, siempre será esclavo de sus palabras.

¡Que fácil y rápido resulta lanzarse a ofender a alguien! Cuanto más inocente el prójimo, más sencillo. Y que difícil en cambio, a veces imposible, conseguir diluir la afrenta y el amargo sabor a hiel que ésta ha ocasionado a ofensor y a ofendido.

Sin duda, es menor el trabajo de echar la llave a la puerta para retener a la fiera, que el de no molestarnos en echar la cancela y tener luego que salir a buscar a la bestia monte arriba, arrastrarla de vuelta hasta la jaula y pagar por todos los corderillos que ha devorado en su acto de suelta descontrolada.

Dicen que una mancha de mora con otra verde se quita y que un clavo quita otro clavo. Sin embargo, el balance final deja una inocente mora verde espachurrada y, donde estaba el clavo, un eterno agujero queda...

En un lugar llamado mundo y una vez en un momento en el tiempo, existía un jovenzuelo de carácter impulsivo y rezongón cuya cabeza se calentaba con facilidad y cuya lengua se lanzaba, como la cobra, contra todo aquel que se ponía a tiro, especialmente a sus más cercanos y allegados.

Pacienzudo y cariñoso, pero decidido a conseguir corregir el mal carácter del geniudo muchachito, su padre le entregó un día un saquito de clavos y le pidió que en cada ocasión en que le fallara la paciencia, clavase uno de ellos en la puerta de madera de entrada a la casa.

Ya sólo el primer día, debido a sus arranques de ira incontrolada, el rapaz hubo de clavar CASI cuarenta clavos pero poco a poco, día a día, no solo por la incomodidad de la tarea de clavar sino por la material evidencia de sus feos actos para todo el que por allí pasaba, el joven trató de domesticar su malaje, consciente de la inmediata ventaja de dominar su lengua, y así, semana tras semana, era cada vez menor el número de clavos que había de clavar.

Muy ufano informó a su progenitor de sus progresos y este le indicó que había llegado el momento de cambiar las instrucciones: a partir de ahora tendría que desclavar uno de los antiguos clavos cada vez que  fuese consciente de haber controlado un acceso de ira. Transcurrieron los días y orgulloso, el joven, anunció a su padre que todos los clavos habían sido debidamente retirados.

Silencioso, el padre dirigió al retoño ante la horadada puerta y, con voz calmada, le manifestó:

- "Admiro tu esfuerzo y el fruto que ha obrado en tu carácter, querido hijo, pero toma nota de todos los menoscabos y muescas que ha sufrido la puerta. Esa madera nunca volverá a lucir como antes. Cada vez que te dejas llevar por tu soberbia y ofendes injustamente a alguien originas cicatrices semejantes a las que has infligido a la puerta."- " Ésta es la sabiduría a extraer: dolosa o negligentemente puedes injuriar a alguien y, más tarde, arrepentirte e intentar retirar el insulto pero el modo como lo has tratado lo habrá herido y esa lesión curará, pero la cicatriz quedará para siempre; nunca volverá a ser como antes".

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!
"¿Qué nos pasó? Tal vez estamos en el mundo para buscar el amor, encontrarlo y perderlo, una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una herida. Estoy llena de orgullosas cicatrices".
Isabel Allende
"Las tonterías más grandes pueden dejarte grandes cicatrices en tu vida".
Ricardo Montaner


lunes, 7 de octubre de 2013

JuanJo. MEJOR, IMPOSIBLE.

¿Es realmente la cara el espejo del alma? Permítanme, al menos, contestarles con la duda. Quizá el quid de la cuestión esté en el tipo de espejo en que se asomen a reflejarse algunos personajillos que, si lo hicieran en la sincera y fidedigna cornucopia del cuento de Blancanieves,  recibirían quizá un reflejo de un alma negra negra, bastante poco parecida a sus lindos rostros.

Me refiero a esos bellos imperantes, a esos lindos y lindas, guapos y dulces bombones oficiales a los que todos otorgan, por su cara bonita, veneración, cariño y confianza gratuitos. Y ellos, con ese ánima oscura oscura les pagan, indolentes, dándoles por el lado contrario a la cara.

Afortunadamente, esta teoría funciona también a la inversa y la viceversa, y existen guapos buenos, feos malos y esos seres de apariencia y mirada cruel -tan cruel y feroz que han llegado a dar vida a las peores pesadillas- y, sin embargo, tienen alma de ángel...

California. 1968. Un joven de Neptune City (New Jersey), padre de una pequeña niña, había cruzado años atrás los Estados Unidos, mudando su residencia a California a fin de intentar realizar su sueño de ser un gran actor en Hollywood. Sobrevivía precariamente con lo escasos ingresos que obtenía de contados papeles secundarios en películas de mínimo presupuesto y con el sueldo del empleo que había encontrado como simple mensajero en la Metro Goldwin Mayer.

La fortuna hizo que un buen día hubiese de realizar una entrega en un plató de rodaje donde se encontraba Robert Evans, -por aquel entonces muy importante productor-, que estaba buscando al protagonista de su próxima película y llevaba varias semanas realizando infructuosas pruebas para un papel para el cual, a pesar de haberse presentado actores consagrados y de gran fama, nadie conseguía cumplir con las altas expectativas del productor. Efectuada la entrega por nuestro mensajero, éste se despidió de los allí presentes con una peculiar, inquietante y amplia sonrisa y se marchó.

Ante la sorpresa de todo el equipo, el productor, que había observado al mensajero, envió presuroso y entusiasmado a su asistente a buscar al muchacho, manifestando a los incrédulos presentes, que, por fin, había encontrado a su indiscutible protagonista:

- "Señores, ¡esa sonrisa que acabo de ver vale un millón de dolares!"

También incrédulo nuestro mensajero aceptó atónito, aunque encantado, la ventajosa propuesta en la que le ofrecían 11.000 dolares por dos semanas de trabajo pero, dada su necesidad económica, simuló dar un abrazo al productor y le susurró al oído si no podrían ser 11.500 dolares, ya que tenia una hija que alimentar.

Ante esto, el magnate del cine le respondió:" Siendo así, hijo, serán 12.500."
" Gracias, muchas gracias. Jamás olvidaré esto." Respondió el mensajero.

Años después ambos habían forjado una gran amistad. El mensajero devino un actor de gran fama muy solicitado por directores y productores, varias veces nominado a los Óscar y ganador de alguna estatuilla, mientras que Evans, por contra, había caído en el olvido Hollywoodiense y no había vuelto, en mucho tiempo, a pisar la alfombra roja ni a ser invitado a ceremonia ninguna.
Un día recibió la llamada del ex-mensajero, y ya exitoso actor, para que le acompañase a la siguiente entrega de los premios de la Academia, al que había sido nominado una vez más. El productor se negó en un principio, pues no creía poder soportar que nadie se acordase de él, pero su amigo el mensajero insistió:
-"Quiero que camines por esa alfombra roja a mi lado". 
 Y así lo hicieron. Durante toda la ceremonia y las fiestas posteriores el antiguo mensajero no se separó de su amigo Evans y fue saludando a los presentes repitiendo a unos y otros:
 - "Este es el mejor productor de la industria;  ¡y es mi amigo!".

Mas adelante, el productor recobró fama y éxito y quiso recuperar la fascinante mansión en la que había vivido durante más de dos décadas, y que se había visto obligado a vender en su día debido a su paupérrima situación pasada Contactó, para ello, con el nuevo dueño, un multimillonario francés que residía en Montecarlo, pero éste se negó rotundamente, circunstancia que Evans comentó de pasada a su amigo, el exitoso actor antes mensajero. Sorprendentemente, poco después el francés, por motivos desconocidos para el productor, accedió a vender.

Al entrar Evans en su recuperada mansión por primera vez, encontró una nota de su amigo el actor que rezaba: "De vuelta en casa. Hermoso."

Con la mosca tras la oreja, el productor preguntó un día a su amigo si había tenido algo que ver con la inesperada aceptación del francés de la oferta de compra y el actor le confesó que había viajado hasta Montecarlo, solicitado hablar con el magnate francés, quien accedió a escucharle sólo un cuarto de hora y en el cuarto de baño de su casa, mientras se afeitaba. En estos 15 minutos el actor rogó al francés que le vendiera la mansión a su amigo, quien le había ofrecido su primer papel relevante como actor. Viendo que no captaba la voluntad del multimillonario, el actor se arrodilló y le pidió por favor que accediera a la venta.
-"¿Me está usted diciendo que ha volado desde California hasta aquí únicamente para pedirme que venda mi mansión a su amigo?" - preguntó el francés.
- Exactamente.
Y prometió pensarlo. El verano entero pasó el multimillonario francés relatando a sus amistades que había tenido en su cuarto de baño de rodillas al famosísimo actor. Finalmente accedió a la venta.

"Él es mucho más que un amigo, él es parte mi alma" (Robert Evans refiriéndose a John Joseph Nicholson, más conocido por Jack Nicholson).
¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!


"Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran".
Proverbio Africano

"El hombre más rico del mundo no es el que conserva el primer dólar que ganó, sino el que conserva el primer amigo que tuvo".
Marta Masón (aristócrata 1854-1939) 


Dedicado a nuestra Casilda M.S.B., deseando que todo salga a las mil maravillas. ¡Ánimo!. 

lunes, 30 de septiembre de 2013

 SON SEVEN


Siete eran los sabios de Grecia, como siete se enuncian los pecados capitales: soberbia, avaricia, envidia, ira, lujuria, gula, pereza.

Siempre se pIensa que los tildan de capitales por su gordura y su gravedad, y sorpresa causa descubrir que no es así. Capital viene de caput, capitis, o sea cabeza en latín, y aqui revela que cada uno de estos pecados, grande o menos grande, es, invariablemente, la testa visible a partir de la cual tiene origen una cascada de muchos otros vicios y vilezas sucesivas. Una especie de tapadera de la caja de pandora que, una vez levantada, deja salir todo el mal que dentro contiene.

Aunque tradicionalmente se ha dicho que la soberbia es la madre de todos los vicios, parece que es otro del septeto el más pernicioso para el vicioso pecador:. . Y ¿cual es este? La envidia. La negra envidia ¿El motivo? Que en el propio pecado va adjunta siempre la pertinente penitencia, pues quien más sufre no es el envidiado sino el propio envidioso.

Los pobres envidiosos no conocen la placentera sensación de asistir con alegría a los triunfos y adquisiciones del prójimo sin sentir la punzada amarga de la envidia . Claro que, si conocieran el deleite que ello supone, sería CASI peor pues se retorcerían de envidia...

 Curiosamente la envidia se suele representar en arte con una figura femenina. ¿Por qué será?


Inglaterra, Belle Époque. Enamorada de Inglaterra tras un primer viaje vacacional y convencida por su padre, un terrateniente americano del Estado de Virginia, Nancy Witcher Langhorne, una veinteañera estadounidense, había trasladado su residencia habitual, junto con su hermana menor Phyllis, a Londres.

Mujer de aguda inteligencia, de carácter chispeante e ingenioso, de trato extrovertido y un magnetismo personal que encandilaba incluso a los menos entusiastas, Nancy, además ¡era guapa!

Antes de su viaje a Inglaterra había sido víctima de un primer matrimonio que, para su fortuna, duró sólo cuatro años y que fue extinguido por el carácter adúltero del marido, del que terminó, al parecer, muy saturada.

En su vida europea, todo era muy distinto. Ella estaba ya "de vuelta" del matrimonio y, no teníendo intención ninguna de volver a contraer,  frecuentaba con libertad y alegría las reuniones de la élite social. Dadas sus buenas cualidades personales ya descritas, unidas a una conducta cargada de moralidad, cortesía y decencia, tenía despistados a gran parte de los ingleses con los que se codeaba, pero tenia cautivados a los conservadores, que disfrutaban enormemente de la grata compañia y conversación de una mujer americana encantadora y fascinante a la vez que, pudorosa y recatada.

Tan buenas cualidades unidas a tan buena acogida masculina no pudieron por menos que generar una profunda "envidieja" entre las clásicas y atemporales arpias, esas pérfidas insidiosas que comenzaron su misión en las cavernas y la acabaran en el apocalipsis. Si, todos conocemos alguna.

En cierta ocasión en que, en una fiesta, Nancy departía animadamente en un corrillo de encantados y admiradores caballeros, una de estas damas inglesas, corroida por la situación, se acercó a ella y taimadamente le inquirió: - ¿Acaso ha venido usted a llevarse a nuestros esposos?

Su apropiada respuesta fue: - Querida señora, no imaginaria usted la cantidad de problemas que he sufrido para conseguir librarme del mío...

...haciendo las delicias del resto de los que allí se hallaban reunidos, y dejando patente su talento y gracejo, de los cuales haría gala durante muchos años después, porque convertida en Nancy Astor (Vizcondesa Astor por su posterior matrimonio con Waldorf Astor años después) llegaría a ser la flamante pionera y gloriosa primera mujer miembro de la Cámara de los Comunes británica.

PS. Ingenio y figura hasta la sepultura. Muchos años después, en su lecho de muerte, hallándose toda su familia reunida a su alrededor, abrió los ojos y preguntó: "¿Me estoy muriendo o es que es mi cumpleaños?"

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"La envídia es una declaración de inferioridad".
Napoleón

Dedicado a mis bellas e inteligentes lectoras y a los flamantes caballeros que las miran y admiran. Fdo.Casilda.

lunes, 23 de septiembre de 2013

EL NEGOCIO DEL SIGLO Y CUARTO


Extrema dicotomía: ¿morir joven o vivir para siempre?


Algunos han seguido la senda del vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver, cita que, aunque hubiera parecido muy adecuado, no salió de la boca de James Dean ni de Kurt Cobain ni de Amy Winehouse, ni Janis Joplin, ni Jimi Hendrix, ni Jim Morrison, Cecilia,  sino del actor John Derek en la película Llamad a cualquier puerta.
Otros, por contra, se suben al carro de la Turritopsis nutricula, medusa que revirtiendo su ciclo vital de nuevo hasta el pólipo que inicialmente fue, consigue convertirse en biológicamente inmortal.

¿Han elegido ya? Pues inútil elección, como opinar sobre el sexo de los ángeles, porque éste no es negocio que esté en nuestras manos contratar. Ni suscribiéndolo ante notario...

Arles, Côte d'Azur (France), 1965. El notario público francés André Francois Raffray, de 47 años entonces, además de ejercer su lucrativa profesión de fedatario gustaba de realizar negocios jugosos pero de "bajo riesgo" con los que iba engrosando notoriamente su patrimonio.

Ese año, conoció a la nonagenaria viuda Jeanne Calment,  la cual era propietaria de un céntrico piso en la próspera ciudad de Arlés y carecía de descendencia. Por ello, avispado, le propuso a la dama el siguiente negocio: él abonaría a la viuda una renta mensual de 2.500 francos hasta el día del fallecimiento de ella, a cambio de la propiedad y futura posesión de la vivienda, en lo que calificaban como una hipoteca inversa.

La señora accedió a la realización del negocio, lo cual satisfizo enormemente al notario Raffray que vió en ello el negocio del siglo, dada la alta probabilidad de que la anciana, de novena años entonces, falleciera en un periodo relativamente breve, a lo sumo 10 años, por lo que podría hacerse con la propiedad de un magnifico y señorial inmueble por menos de 300.000 francos (unos 43.000 euros).

Pero...como ya se sabe, el hombre propone y Dios dispone. Pasaron 30 años y el notario, que ya había alcanzado la respetable edad de  77 años y seguía pagando religiosamente la renta mensual a la provecta ancianita, que con 120 años vivita y coleando seguia, murió dejando la deuda a su propia viuda, la cual hubo de pagar la renta durante dos años más, momento en el que finalmente la vetusta Jeanne Calment pasó a mejor vida a la añeja edad de 122 años.

La fortuna o infortunio había querido que madame Calment llegara a ser la mujer más longeva del mundo de la que se tenga registro fiable.

Conclusión: el negocio fue el negocio del siglo y cuarto. El matrimonio Raffray nunca llegó a disfrutar del piso y pagaron por él mucho más de lo que les hubiera costado un palacete en la zona.

Como curiosidad valga confrontar datos como los siguientes:

Dos días antes de nacer Jeanne Calment, -el mismo año que nació Rodolfo Valentino (1875)-, los hermanos Lumière, en París, realizaron la primera exhibición de una recién inventada película cinematográfica y, como contrapunto. el año de su fallecimiento (1997) fueron estrenados éxitos como Full Monty, La Vida es Bella y Titánic.
Jeanne Calment falleció pocos días antes de que lo hiciera Lady Diana y, como contraste, 122 años antes había venido al mundo solo diez días después de que Oscar Wilde hubiera estrenado la obra teatral La importancia de llamarse Ernesto,

En su dilatado periplo vital, Jeanne Calment vivió infinidad de acontecimientos. En su primera década de vida asistió al funeral de Víctor Hugo. Con catorce años conoció al mismísimo Vincent Van Gogh, pues éste acostubraba a comprar sus lápices de colores en la boutique del padre de Jeanne. Ésta no encontraba demasiado glamuroso al artista, más bien al contrario, pues en cierta ocasión declaró refiriéndose al pintor "era un tipo sucio, desagradable y mal vestido".

Jeanne Calment se ha convertido en la actriz más veterana de la historia del cine pues, con 114 años, se interpretó a si misma en el largometraje de Michael Rubbo sobre el pintor holandés Vincent and me.

Gran fumadora, sólo dejo el hábito después de cumplir los 117 años, afectada por cataratas y ante el temor de no atinar con el cigarro en la boca y sufrir una quemadura.
¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"¿De que otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad"
 Jorge Luis Borges
"No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo"
Woody Allen

 

lunes, 16 de septiembre de 2013

CHOLLISTAS O FIGURONES....

Y UNA CALESA A LA PLANCHA.


Lo mire por donde lo mire el mundo está CASI siempre dividido en dos flancos: Norte o Sur, Beatles o Rolling Stones, el gordo o el flaco, McDonald's o Burger King, Cola-Cao o Nesquik,  Reyes Magos o Papa Noel, cabeza de ratón o cola de león.

Se es de uno u  otro bando y, por tibio, blandito o conciliador que uno sea,  al final debe acabar tomando partido, pues ambas orillas son, mas veces de las deseables, irreconciliables.

Del gran grupo  de categorías  de enemigos y complementarios, hay una  que, bien vista, puede suscitar especial curiosidad: ¿Chollista o figurón?

¿Se mata usted por demostrar a los amigos que es el genio conseguidor de chollos, gangas, bibocas y remates finales?. ¿Es usted de los que un buen día aparece con un Lamborghini Diablo full equip y, cuando los amigos se han desmayado de la impresión, va y usted los remata confesándoles que le ha costado sólo 15.000 euros porque era de la abuela de su compañero de trabajo que lo compró en un arranque consumista y luego le daba miedo conducirlo?

¿O, por el contrario, es usted de los que muere por demostrar al resto de mortales que usted sólo compra lo caro, siempre paga el máximo por cada articulo que adquiere,  hasta el punto de llegar a esperar a que sea Domingo o fiesta de guardar para acudir a comprar el papel higiénico a un supermercado 24 horas, a fin de poder pagar un precio más aristocrático por tan plebeyo articulo?

Para los miembros de esta última categoría, su perro viste de Prada (si, como el diablo),sus libros son siempre de tapa dura, nunca compran Hacendado y, cuando van a los restaurantes, les ocurre lo mismo que a Víctor Hugo, .....

Schaffhausem (Norte de Suiza). Siglo XIX. El escritor Víctor Hugo, maestro del Romanticismo, máximo exponente de este movimiento en Francia, hombre de fuerte carácter y algo agrio debido, al parecer, a las infidelidades de su esposa y a algunas desgracias familiares, gustaba de relajarse realizando viajes por agrestes parajes naturales, apreciando especialmente los periplos pirenaicos.
En cierta ocasión realizó un viaje para visitar el mayor salto de agua de Europa Central: las cataratas del Rhin, paraje de belleza impresionante y muy retratado en el siglo XIX por el pintor William Turner.

Maestro de la lengua francesa, Víctor Hugo no poseía, en cambio, el don de lenguas y no hablaba una sola palabra del idioma local: el alemán. Encontrándose hambriento entró en un típico restaurante del lugar y, tras echar un vistazo a la carta y no entender lo que en ella se contenía,  resolvió pedir el punto más caro del menú, "Kalaische nach Rheinfall",  asumiendo que sería el manjar más exquisito y delicioso del establecimiento por su muy elevado precio.
El camarero suizo, ante el gran asombro de Víctor Hugo, le hizo levantar y, sin más preámbulo, lo condujo hasta una carroza que había aparcada en la puerta del restaurante, indicándole que subiera y tomara asiento, hecho lo cual, la carroza arrancó camino adelante.

Víctor Hugo, atónito y con un hambre de lobo, asistió a un precioso paseo sin entender que diantre ocurría, hasta que alguien, esta vez bilingüe, le aclaró con hilaridad que el "Kalaische nach Rheinfall", no era otra cosa que un pintoresco "paseo en calesa hasta las Rheinfall" (catarata del Rhin) que el restaurante ofrecía y anunciaba en la carta del restaurante como atracción turística.

¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"Una palabra rara es, en una página, como un adoquín levantado en una calle".
Wenceslao Fernández Flórez

"Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene"
François de la Rochefoucauld

El lujo está muy bien, siempre y cuando sea desenfrenado"
 Alberto Arbasino

lunes, 9 de septiembre de 2013

UN HIMNO DE ORIGEN ANO MALO    


Cosas veredes que non crederes, ¿Serán Oscar Mayer y Ronald McDonald vegetarianos? ¿Será Margaret Astor alérgica a los cosméticos? ¿Tendrá el señor IKEA su casa decorada estilo rococó?¿Usará de verdad el herrero en su casa cuchillos de madera?

Pues ciertamente, éstos serían insólitos contrasentidos que no estoy en disposición de confirmarles. Pero sí algunos otros, que causarían sorpresa al más escéptico.

Escepticismo provocaría a más de un presumido saber que el adjetivo esnob que algunos pasean con orgullo como sinónimo de distinción tiene unos orígenes más plebeyos que Princesa por sorpresa, porque el origen real, aunque poco regio, del termino se remonta al siglo XVII cuando la Universidad de Cambridge comenzó a admitir, becados, estudiantes de origen humilde y, para poder hacer la distinción del resto de alumnos, en la matrícula de estos menesterosos se anotaba el termino "sine nobilitas" (del latín, sin nobleza) abreviándolo como SNob.

Escepticismo provocaría a esnobs de la nobleza francesa del siglo XVIII conocer  el infausto destino que aguardaría en el siglo XX al, para ellos, distinguido vocablo  bidet, que en su época designaba a una refinada y selecta mascota, un pequeño caballito o pony, ampliando su acepción tiempo después, debido a la postura adoptada en su uso, al nuevo y revolucionario invento solo poseído en los hogares mas elegantes y que acabaría, en nuestros días, siendo sinónimo de un artefacto hoy por hoy vulgar y un tanto ordinario.

Y escepticismo originaría a algún inglés esnob descubrir el escatológico origen de ese estandarte musical, ese himno hecho blasón, orgullo de la corona británica, tan suyo :  Dios Salve A la Reina...

Francia, últimos años del siglo XVIII. Fulgurante y absoluto reinaba Luis XIV: el rey Sol. Su reinado se extendía por vastos territorios de Europa y, aparentemente, todo en su vida era de oro bruñido. ¿Todo? ¡No! La alegría de Luís zozobraba: sufría serios problemas para "descomer", debido a un padecimiento crónico y severo de estiptiquez que le había ocasionado la aparición de una lacerante fístula anal por lo que esos momentos de "retiro" (en francés, retraite; léase 'retrete') no eran, precisamente, espirituales sino, más bien, materialmente una tortura.
Aún no inventados el "Evacuol" ni los supositorios de glicerina, los remedios de la época nada conseguían contra tan pernicioso estreñimiento crónico.
El galeno personal del Rey, Charles Félix De Tassy, decidió buscar un remedio quirúrgico. Siendo una solución inédita hasta entonces, Tassy utilizó como cobayas varias posaderas plebeyas antes de decidirse a operar en el mismísimo trasero real.
La intervención fué una gran victoria del médico sobre la fístula, que perdió por goleada (aún hoy se conserva en un museo de historia de la medicina el bisturí con que se llevó a cabo la operación). La proctología se puso de moda y llegó a resultar de "buen gusto" padecer una dolencia del género.

Tan grande alegría del rey había de ser cantada a los cuatro vientos con una solemne pieza musical, que fué encargada al prestigioso compositor Jean-Baptiste Lully, quien tradujo en letra y música el júbilo del pueblo por la CASI milagrosa curación del pompis de su monarca.
Tan fastuosa música conmemorativa de tan fastuosa ocasión había de tener un fastuoso título y a Lully no se le ocurrió uno más pomposo que "Grand Dieu Sauve Le Roi" (el gran Dios salve al rey).

Gran Bretaña, 1714. Unos años después, en la otra orilla del Canal de la Mancha, Jorge de Hannover ascendía al trono de Inglaterra con el nombre de Jorge I y su músico de cámara, Haendel, quiso rendirle homenaje por tan fausto evento con una pieza musical a la altura.
No hallando a Euterpe (musa griega de la música), o encontrándose holgazán, quién sabe, decidió  "tirar" de "grandes éxitos vintage" y, con algún pequeño retoque, les coló el viejo "Grand Dieu Sauve Le Roi" como un gran  novedoso "God Save the King" (en el futuro God Save the Queen cuando la soberana reinante es dama).

Con mas suerte que alguna periodista de éxito matutino el plagio no fue descubierto y la pieza tuvo tanta aceptación y éxito que se convirtió en himno del imperio británico, ignorante de que su flamante buque insignia en el ámbito musical había nacido realmente de una triste fístula de un real ojete francés.
¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"En el origen de todas las fortunas hay cosas que hacen temblar".
 Louis Bourdaloue 

"Vuestro honor no lo constituirá vuestro origen, sino vuestro fin".
Friedrich Wilhelm Nietzsche
"Si las acciones humanas pueden ser nobles, vergonzosas o indiferentes, lo mismo ocurre con los placeres correspondientes. Hay placeres que derivan de actividades nobles, y otros de vergonzoso origen"
Sigmund Freud