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lunes, 22 de abril de 2013

PABLO Y JUANA


Reza el inicio del mítico poema: "Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar.."  Claro que, siempre hay qué o quién pasa más y quién o que queda menos.  Pasar, pasan mucho y muchos. Quedar ... eso ya es otro "cantar".

Durante años fueron desapareciendo de los horizontes y rincones de nuestras ciudades y pueblos figuras que ahora parecen CASI medievales, como la señora que cogía los puntos a las medias o zurcía los calcetines, la tiendecita de la esquina donde lo mismo te reparaban la batidora que el secador de pelo o el transistor...
Pocos regalan ya a sus padres o abuelos los bonitos paquetes de pañuelos de batista blanca con la inicial bordada, sustituidos por los prácticos y más higiénicos kleenex. Y ¡cuantos tienen las servilletas de tela de la mona mantelería de diario guardaditas en el cajón, durmiendo el sueño de los justos, desde el mismo día que allí fueron colocadas, sustituidas, de forma práctica, por otras de material desechable!
Algunos ya ni siquiera recodarán el genuino reciclaje que suponía ir a la tienda a comprar cervezas con tus veinticuatro cascos vacíos para entregárselos al tendero y poder adquirir las siguientes veinticuatro botellas.

Esta es la cultura del usar y tirar donde mucho pasa y pronto desaparece, como el pañuelo de papel, y poco queda y nada permanece.

Pero siempre hay quienes saben nadar, y vivir, a contracorriente y, aunque no zurzan los calcetines, siguen sacando orgullosos su moquero de fino algodón egipcio; si pinchan la bicicleta, le "echan" un parche, nada de cámara nueva; y cuando encuentran lo que quieren, o a quien quieren, nada de "busque, compare y si encuentra algo mejor..."... . Hasta en un Hollywood a lo Zsa Zsa Gabor, y con mucho mérito, hay quien es afortunado y lo consigue...

Siglo XX, Estados Unidos de América. El matrimonio formado por Arthur y Theresa Newman gozaba de una posición acomodada gracias a los resultados de la explotación de su negocio de productos deportivos en el estado americano de Ohio. 
Su deseo era que sus dos hijos el mayor Arthur y el menor Paul Leonard, siguieran sus pasos empresariales y, en un futuro, se hicieran cargo del negocio. Así, el menor de los vástagos frecuentó la facultad de Económicas de Kenyon College (Gambier, Ohio), la universidad privada de mayor antigüedad y una de las más costosas del mundo, a pesar de lo cual, y dado que no le atraía el mundo de los negocios, nunca llegó a seguir los pasos profesionales de sus progenitores.

Así, el joven Paul Leonard, de gran belleza y apostura, siguiendo su propia vocación y aprovechando alguna experiencia como actor aficionado, ingresó en la escuela de interpretación de la Universidad de Yale y, con posterioridad, en el prestigioso Actor's Studio de Nueva York donde conocería a la joven Joanne, actriz novel que, con el tiempo y tras un primer matrimonio de él que duró poco menos de una década, se convertiría en su segunda esposa, gran amor, compañera de viaje hasta el fin de sus días y, CASI CASI, su alter ego. 
Este matrimonio, formado por la pareja de actores que todos conocemos bien como Paul Newman y Joanne Woodward, ha sido, y continuará siendo, paradigma de estabilidad, solidez, lealtad, compañerismo, perdurabilidad ...  Inseparables a lo largo de los 50 años que la ley de vida les permitió compartir, quizá merced al espíritu que, en cierta ocasión, llevó a Paul a comentar: "Que necesidad hay de dar vueltas por una hamburguesa cuando tienes un bistec en casa...". 

Con motivo de una conversación mantenida con una joven periodista, ésta le formuló la ya muy manida pregunta:
- "¿Que ha hecho usted para mantener su matrimonio tantos años? "

A lo que Newman, con semblante fingidamente serio, respondió:
"Pues muy sencillo, señorita. Es un problema de autoridad: En mi casa, las cuestiones relevantes y de importancia las decido sólo yo. Por ejemplo: Así, si mi mujer dice que un guión es malo, lo rechazo. Si mi mujer estima que debemos mudar de residencia, nos cambiamos inmediatamente. Si mi esposa considera que es aconsejable matricular a nuestro hijo en cierto colegio, alli lo matriculamos... Sin embargo, ella tiene claro que de la política exterior de USA o de las negociaciones estatales de los acuerdos bilaterales con China, de eso me encargo yo".
  


                                                   ¡FELIZ LUNES Y FELIZ SEMANA!

"No ser amado es una simple desventura, la verdadera desgracia es no saber amar"  
Albert Camus

"El ganar es ventura y el conservar, cordura"
Anónimo